. Mitxelena es el nombre de la casa donde tenemos la sede de la propia asociación. Una casa del siglo XVIII con solera, patrimonio histórico de de Larraya, pueblo  de la Cendea de Zizur cerca de Pamplona. Gingko es el nombre del árbol considerado como el más antiguo. Procede originariamente del Asia Oriental, aunque desde el siglo XVIII se conoce también en Europa.

El árbol posee en los países asiáticos una gran fuerza simbólica. Es considerado como el árbol de la armonía y se le atribuyen características como: larga vida, resistencia o capacidad de acomodarse a nuevas circunstancias. Soporta el calor pero también el frío extremos y es inmune a las enfermedades. Junto a los templos es considerado y tratado como un árbol sagrado, que da vida e insufla energía.

Su hoja doble, representa también una doble, única y duple a la vez posibilidad y la significamos como símbolo de la vida humana.

La posibilidad de fracaso es tan fuerte como la posibilidad de éxito: en la vida, en la profesión, en las relaciones humanas, en las relaciones económicas y políticas, en la pareja, en la familia, en la empresa. Esa duplicidad confiere a la existencia humana una tensión que se manifiesta entre su interior y su exterior, entre su ser individual y su ser relacional, entre su vocación de ser y su necesidad de tener, entre su ser limitado y sus ansias de infinitud.

Esta asociación creada por jóvenes trabajadores y educadores sociales bajo la dirección del profesor Dr.  Jesús Hernández Aristu  asume como tareas las propiedades del árbol y su hoja, un espacio en el que poder cargar(se) de energías para la armonía y la plenitud en la vida personal, en la vida familiar y en la vida laboral-empresarial, y eso sin abandonar la propia historia personal y social.

La complejidad de la vida en nuestro tiempo, unida a las ansias individuales de realización personal hace necesarios lugares y tiempos en los que cada uno/a, individualmente o en grupo logre encontrar orientación y apoyo para su vida, descubra sus propios recursos, tome sus propias decisiones, refuerce sus habilidades y dé unidad a sus duplicidades.

Nuestra fuerza está en la confianza en la persona a quien colocamos en el centro de toda nuestra actividad y desde donde enfrentamos la vida personal, profesional y relacional. Consideramos que los conflictos, las dificultades, los problemas que aparecen en cualquiera de esos ámbitos de la vida, no son obstáculos, sino invitaciones para la plena realización, disfrute y alegría de vivir.

Nuestro capital es la capacidad de escucha, que nos permite compartir la realidad de cada uno/a de nuestros clientes, y con ellos buscar nuevos horizontes, nuevas perspectivas, más satisfactorias y plenas para ellos.